Observando meteoros...
por radio
Cómo detectar
estrellas fugaces
empleando ondas de
radio
En más de una
ocasión la
observación
astronómica puede
verse afectada por
situaciones ajenas a
nuestra voluntad.
Principalmente el
mal tiempo es el
causante número 1 de
que se arruinen las
noches de
observación que
podrían haber sido
fructíferas, pero en
ocasiones
particulares hay
fenómenos que no se
pueden observar
debido a que las
condiciones
astronómicas
simplemente no lo
permiten: eclipses
alcanzan su máximo
cuando el Sol o la
Luna ya se han
ocultado tras el
horizonte,
ocultaciones de
estrellas o planetas
por la Luna visibles
desde nuestro lugar
de observación pero
que suceden durante
el día, etc.
Un tipo de los
eventos más
sensibles a las
condiciones
meteorológicas y
astronómicas son las
lluvias de meteoros.
Es posible que la
noche en la que
tiene lugar el
máximo de una lluvia
de estrellas fugaces
la meteorología sea
perfecta para la
observación, pero la
simple presencia de
la Luna en el cielo
puede convertir un
fenómeno
espectacular en
evento débilmente
perceptible. Esta
situación no sólo es
una desventaja para
los aficionados a la
Astronomía, sino
también para los
profesionales
interesados en el
conocimiento de las
diferentes
corrientes de
partículas que
interaccionan con
nuestro planeta
produciendo las
lluvias de estrellas
fugaces.
Afortunadamente el
espectro
electromagnético es
lo suficientemente
amplio para
permitirnos obtener
información en otras
longitudes de onda
cuando nos resulta
difícil hacerlo en
el visible. En el
caso de los meteoros,
para suplir los
estudios en el
visible es posible
llevar a cabo la
observación de este
fenómeno mediante
radio. Esta técnica,
cada vez más
habitual y
relativamente al
alcance de nuestro
bolsillo, requiere
ciertos
conocimientos
básicos, pero es
fácilmente accesible
para los
aficionados.
La observación de
meteoros mediante
radio se trata, como
su nombre indica, de
detectar estrellas
fugaces empleando
ondas de radio. El
método se emplea
para obtener datos
físicos concretos de
estas pequeñas
partículas de
material, como su
masa, velocidad,
trayectoria... La
idea fundamental es
muy simple: consiste
en sintonizar una
emisora de radio
situada en torno a
unos 2000 kilómetros
de distancia, de tal
manera que no sea
sintonizable
directamente desde
el lugar geográfico
donde nos
encontremos.
Naturalmente no
podremos escuchar
esa la emisora de
radio tan distante,
pues la señal no nos
alcanza directamente,
de tal forma que lo
único de oiremos
será el habitual
ruido de fondo.

Y aquí es donde
entran en juego los
meteoros: durante el
breve intervalo de
tiempo en el que se
observa una estrella
fugaz en el cielo,
ésta refleja las
ondas de radio de
las emisoras,
haciéndolas retornar
hacia tierra. De
esta forma, la
aparición de un
meteoro en el cielo
reflejará hacia
nosotros las ondas
de radio de la
emisora que estamos
sintonizando pero
que no podemos
escuchar, de tal
modo que durante un
breve instante
recibiremos la señal
emitida. El fenómeno
se puede percibir
claramente aunque
sea muy breve, pues
en nuestro aparato
receptor
escucharemos un
fragmento muy breve
de emisión: palabras,
música, sonidos que
duran pocas décimas
o muy pocos segundos,
pero bien
perceptibles frente
al ruido de fondo.
En muchos casos,
para reconocer
claramente la señal
y evitar silencios
casuales se suelen
sintonizar señales
de radio que no
corresponden a
emisoras comerciales,
sino a emisoras de
aficionados, balizas
o radares situados
en puntos
determinados del
planeta que emiten
un sonido
determinado y
constante. De esta
forma, la aparición
de una estrella
fugaz se traduce en
la recepción de una
señal acústica más o
menos breve, a la
que se suele
denominar con el
término inglés
"ping".
A partir de estos
enlaces se accede a
un pequeño archivo
que muestra el
sonido al que nos
referimos como
"ping", en este caso
de meteoros
relativamente "brillantes",
pues muchos son más
breves:
http://science.nasa.gov/spaceweather...eminidecho.mp3
http://www.spaceweather.com/swpod2006/12aug06/ping.mp3

El estudio de
este fenómeno no se
lleva a cabo con un
equipo de radio
habitual como las
que estamos
acostumbrados a
emplear, sino que
requiere del uso de
un equipamiento
particular.
Frecuentemente se
suelen emplear una
antena Yagi -sencillas
de adquirir o
construir- y un
receptor FM
convencional, además
de otros componentes
(amplificadores,
conversores...) y un
ordenador personal
en el que se
almacene la
información obtenida,
además de algunos
programas
informáticos que
trabajen en la
recepción de la
señal y en su
interpretación. Este
último punto, la
interpretación de
los datos obtenidos,
no es siempre tarea
sencilla, pero con
conocimiento y un
mínimo de
experiencia se
pueden obtener datos
útiles. En los
enlaces al final de
este artículo se
indican direcciones
en las cuales se
puede encontrar
amplia información
sobre este tema.
Existen también en
internet algunas
direcciones
interesantes en las
que es posible
escuchar meteoros en
tiempo real.
Naturalmente la
frecuencia con la
que estos aparezcan
depende enormemente
del momento del año
en el que nos
encontremos, pues en
ocasiones
particulares se
producen las
conocidas lluvias de
estrellas (Perseidas,
Leónidas, Gemínidas,
etc.). Durante los
momentos en los que
la actividad es alta,
es posible escuchar
varios "pings" por
minuto, mientras que
en una época en la
que la actividad es
baja habrá que
aguardar varios
minutos para poder
escuchar un meteoro.
En los enlaces al
final de este
artículo se indican
las fechas de
actividad de
meteoros durante
todo el año.
Por ejemplo, a
partir de esta
página web es
posibles escuchar en
directo los ecos que
los meteoros
producen en las
señales del radar
NAVSPASUR (Naval
Space Surveillance
System de la NAVY
estadounidense) y de
una emisora
comercial.